jueves, 17 de junio de 2010

Falta de generosidad...


Una joven esperaba el embarque de su vuelo en el aeropuerto. Como tenía mucho tiempo por delante, decidió comprarse un buen libro, y también un paquete de galletas.
Se sentó lo más cómodamente que pudo, y se puso tranquilamente a leer, dispuesta a pasar un buen rato de descanso.
Al cabo de unos minutos, se sentó a su lado un hombre que abrió una revista y, al igual que ella, también se puso a leer.
Cuando ella cogió la primera galleta, el hombre también cogió una. Ella se sintió irritada por este comportamiento, pero no dijo nada, sólo pensó :“¡Que cara dura!” Cada vez que ella cogía una galleta, el hombre hacía lo mismo. Ella se iba enfadando cada vez más, pero no quería hacer un espectáculo, así que hacía lo imposible por no abrir la boca y aguantar la situación como medianamente podía.
Cuando sólo quedaba una galleta, pensó: “¿Y ahora qué va a hacer este imbécil ?” El hombre cogíó la última galleta, la partíó en dos y le dió a ella la mitad.
"¡Bueno, esto ya es demasiado!" dijo ella para sí. Estaba muy enfadada y, en un arranque de genio, cogió su libro y sus cosas y salió disparada hacia la puerta de embarque.
Cuando se sentó en su asiento del avión, abrió su bolso y con gran sorpresa descubrió que su paquete de galletas estaba allí, intacto y cerrado.La vergüenza se apoderó de ella y comenzó a sentirse fatal. No comprendía cómo se había podido equivocar. Había olvidado que guardó su paquete de galletas en el bolso cuando se sentó en el banco a leer el libro.
El hombre había compartido con ella sus galletas sin ningún problema, sin rencor, sin explicaciones de ningún tipo, mientras ella se había enfadado pensando que aquel tipo, a quien no conocía de nada, era un descarado que se estaba comiendo sus galletas...
El avión despegó y ella cerró los ojos. Por más que lo intentó, no pudo descansar. Y es que EL REMORDIMIENTO es muy mal compañero de viaje ...

HAY CUATRO COSAS QUE NO PODREMOS RECUPERAR NUNCA MÁS…

Una piedra… Después de haberla tirado.

Una palabra
… después de haberla dicho.

Una oportunidad… después de haberla perdido.

El tiempo… cuando ya ha pasado.

2 comentarios:

A las 21 de junio de 2010, 21:12 , Blogger Manuel ha dicho...

El remordimiento provoca en las personas una angustia tan grande e irremediable, que a aquellas que les gustan estar contentas consigo mismas, cuando la sentimos no hay nada que nos consuele. Lo que está claro es que hay cosas en la vida que jamás recuperaremos.
Que buenas historias, que buenos ejemplos y que bien lo escribes.
Gracias Rebecca, un fuerte abrazo.

 
A las 21 de junio de 2010, 23:26 , Blogger REBECCA ha dicho...

Si existiera una maquina para medir los sentimientos que cada uno albergamos en nuestros corazones, sin duda daría como resultado lo siguiente:
1.- El sentimiento mayoritario entre la población es LA ENVIDIA.
2.- Seguido, muy de cerca del REMORDIMIENTO.

Como decía un antiguo periodista de Antena 3, Ernesto Sáenz de Buruaga: " Así son las cosas y así se las hemos contado"
Un abrazo...

 

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