viernes, 25 de junio de 2010

Igual que yo...

Cuando mi hijo nació yo estaba de viaje. Por aquel entonces tenía un trabajo muy sacrificado que me obligaba a pasar mucho tiempo fuera de casa. No pude verle nacer...
El día menos pensado mi hijo ya empezó a caminar y aprendió a comer solito. ¡Cómo creció de rápido! Dijo su primera palabra cuando yo no estaba ...
Un día, mientras hablábamos por teléfono, me dijo:
-Papi, algún día seré como tú. ¿Cuándo vuelves a casa?
- No lo sé hijo, pero cuando regrese jugaremos juntos, ya lo verás- respondí con un nudo en la garganta.
El día de su décimo cumpleaños conseguí pedirlo libre en mi trabajo y lo pasé con él. Entusiasmado, me dijo:
-¡Gracias papi por la pelota!¿Quieres jugar conmigo?
-Hoy no hijo, tengo mucho que hacer - respondí sin mirarle, ya que estaba escribiendo unas cartas bastante urgentes.
-Está bien papi, no te procupes, en otra ocasión será- dijo resginado- Te quiero mucho - añadió.
Se fue sonriendo, mientras en la distancia me gritaba: "YO QUIERO SER COMO TÚ, PAPI"
Uno de los días más felices para todos fue cuando mi hijo se licenció. Terminaba la universidad ese mismo año y estaba ya hecho todo un hombretón. Hicimos una gran fiesta en casa para celebrar que él sería el primero de la familia en tener una carrera.
-¡Hijo mío! ¡ Qué orgulloso estoy de ti! Siéntate un ratito conmigo y hablemos un poco de tus planes...- le dije mientras le agarraba del brazo.
- Ahora no papá, tengo compromisos. Después de la fiesta me voy a visitar a unos amigos- me replicó con frialdad.

Han pasado los años y ya estoy jubilado. Mi hijo terminó su carrera y se licenció en Derecho. Consiguió un buen trabajo y ahora vive en otra ciudad.
Hoy le he llamado por teléfono para pedirle que venga a visitarme. Hace tiempo que no nos vemos y me gustaría pasar el día en su compañía y la de mis nietos...
-Me encantaría papá, pero es que no tengo tiempo - me ha respondido.- Tú mejor que nadie lo sabes: el trabajo, los niños, la casa ... Pero gracias por llamarme. Me ha encantado oír tu voz.

Al colgar el teléfono me he dado cuenta de que mi hijo ha conseguido lo que siempre quiso. Me acabo de dar cuenta de que mi hijo ES COMO YO.

1 comentarios:

A las 28 de junio de 2010, 21:47 , Blogger Manuel ha dicho...

En esta vida, muchísimas veces, dejamos escapar los momentos y las cosas más importantes, sin posibilidad alguna de recuperarlos, pero lo peor creo es que el mismo comportamiento que has tenido se vuelva en tu contra, entonces creo, que todavía se hace mas duro el darte cuenta.
Una historia muy triste para mi gusto Rebecca, pero que si la leemos a menudo, estando aun a tiempo, nos evitaría mucha tristeza en el futuro.
Muchas gracias por tus historias y forma de escribirlas. Un fuerte abrazo.

 

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